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jueves, 8 de octubre de 2015

Dos cuadritos


Todos nos vemos buscando bien o mal
una salida en el cielo.
Adentro llueve y parece que nunca va a parar.
Y va a parar.
Una sonrisa se ve reflejada en un papel
y se te empañan los ojos.
Con esas caras diciendo que todo va a estar bien.
Y va a estar bien.

Tan lejos - No te va gustar
Autores: Emiliano Brancciari - Gonzalo Castex - Denis Ramos

Este año había comenzado a cursar mosaiquismo en Mundo Venecitas para ir perfeccionando y conociendo la técnica de a poco, en varios módulos. 
Pero fueron algo inestables estos últimos meses con tantas cosas, tuve que dejar el curso y por ahora, solo me dedico a arreglar cosas que tengo hechas de antes y las voy pintando, empastinando, cambiando colores.
Estos dos trabajos fueron ejercicios de práctica de cortes tanto en venecitas como en azulejos. 
Los voy a dedicar a Cesar, para que los tenga en San Genaro y siempre que los mire, me recuerde y me sienta como si estuviera en su casita con él.
Y como NO dice la canción:

Quiero quedarme sentado,
quiero volver a tu lado, 
creo que me gusta así.
Adentro llueve y parece que nunca va a parar
y va a parar.
Cantando a pesar de las llamas,
gritando con todas las ganas...






Carmen

jueves, 24 de septiembre de 2015

Cocoliche

Hoy siento que es la vida que te regala un día
del corazón semillas para plantar tu herida.
Sin embargo sos un sol, sos la vida en una flor,
sos un nuevo día libre que traés para los dos,
sos un nuevo día libre que traés para los dos.

Semillas del corazón - León Gieco

Parece una mezcla de colores, un cocoliche de formas, una forma oscura.
Todos saben que desde hace unos días estuve y estoy acompañando a Cesar, mi pareja, en un momento de su vida muy doloroso. Que también a mí me afecta.
Como forma de agradecimiento por la ayuda que nos vienen brindando, él me pidió especialmente que confeccionara algunos regalitos y recuerdos para aquellas personas que están muy cerca de él, que comparten y ayudan y se ofrecen y acompañan y hacen todo lo posible por aportar un granito de amor para que no se sienta tan solo.
Al conocer la casa familiar y también las casas de otros afectos, he notado que la gente en San Genaro gusta mucho de mostrar sus fotos muy orgullosa.
Usan todo tipo de portarretratos: de madera, de plástico, como imanes para la heladera, almanaques de cartón que recuerdan el cumpleaños de algún ahijado. Así que pensé en esto como uno de los primeros agradecimientos que tenemos para la familia y los amigos de Cesar.
Decir "pensar" es una forma de decir, porque no lo pensé. Solo dejé que saliera lo que sentía en ese momento: mucha confusión y mucho miedo mezclados con esperanza de empezar una vida nueva.
Por eso salieron todos los colores y formas posibles en azulejos para mosaiquear este portarretratos.


 Está hecho de MDF con un marco que tiene un ancho aproximado de 2,5 cm. Era imposible usar venecitas enteras y ya me pasó la mala experiencia de usar venecitas partidas para otro trabajo que, con los sacudones que pasó hasta que llegó adonde tenía que llegar, se despegaron. Así que opté por el azulejo que es más "gauchito" para soportar el vaivén que va a tener hasta que se luzca en su casa.
La medida para la foto es de 13 cm x 18 cm. y el portarretratos puede utilizarse en dos posiciones.
Para cubrir la superficie libre, usé acrílico negro que ayuda muchísimo para que los colores, tan dispares, se unifiquen y no choquen entre sí.
Además, como en todos los trabajos, agregué barniz natural.


Va mi agradecimiento para Julián, uno de los tíos de Cesar.
Deseo de corazón que este regalo lleve la foto más linda y más brillante que se pueda elegir para tener el mejor de los recuerdos.



Carmen

miércoles, 22 de julio de 2015

Borrón y cuenta nueva

Quereme así piantao, piantao, piantao,
trepate a esta ternura de loco que hay en mí,
ponete esta peluca de alondra y volá, volá conmigo ya:
vení, quereme así piantao, piantao, piantao,
abrite a los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Larai larai lalá!

Balada para un loco 
Astor Piazzola-Horacio Ferrer


O lo mismo que siempre se escucha cuando se nos va terminando un viejo año. Año nuevo, vida nueva...
Pero a mí se me ocurrió hacer limpieza pasando la mitad de este año, en un momento en el que estoy intentando decidir muchas cosas para mi futuro. 
Y decidí, como terapia, volver a encarar mi espacio con fotos de mi arte sano y nuevamente textos y cosas "que me hacen bien". Al menos esto lo tengo bien decidido: si tengo un lugar donde expresarme, ¿por qué no lo uso? Así que, aquí voy nuevamente.
Quise empezar el reposteo con uno de mis últimos trabajos en mosaiquismo: mi participación en el mural colectivo "Pajaritos a volar" que va a realizarse el próximo mes en Alta Gracia, Córdoba. Hice cuentas, hice números, hice fuerza y no alcanzó. La próxima vez quizás pueda ir y colocar mi humilde diseño, por ahora me conformaré con enviarlo a través del correo.
¿Cómo fue el proceso del mini mural? Así:
Tenía guardada una tabla fina de MDF bastante grande, que me vino muy bien como soporte duro para colocar todo el trabajo. La cubrí con un film transparente, como los que se usan para envolver las bandejas de comida y encima del film, la malla de fibra de vidrio. Todo bien bien bien enganchado al soporte. Después, el diseño: buscar pajaritos que me convencieran y se llevaran mi corazón fue una búsqueda no muy larga pero igual miré cuanto bichito alado se cruzó en Google. No fue difícil decidirme por éste aunque originalmente mi dibujo era otro. 

Todo preparado para mosaiquear
Entretanto, pegué, despegué, cambié de color, dibujé más corazones, quité corazones, agregué un pajarito... Hasta que al fin quedó como yo quería. Para el trencadís del fondo empecé usando un lápiz de widia y pinza para abrir buscando cortes rectos. Tuve mala suerte con el primera azulejo que corté: en vez de cortes rectos, me hizo cortes curvos como los de la esquina inferior izquierda. El mosaico manda, así que me preparé para ir cortando piezas curvadas, sabiendo que iba a ser más difícil encajar el dibujo. El segundo azulejo que usé se cortó como debe ser: bien recto, bien largo, sin descascararse. Así que, nuevamente el mosaico manda, hice una combinación algo original entre piezas de cortes curvos y cortes rectos. En el medio, usé algo de un azulejo estilo Vicri al que fue imposible darle forma: coloqué tres piezas utilizando la parte abombadita que dejó el corte con la pinza y solamente usé tres piezas.


Al menos los pajaritos terminados
Y hoy, por fin, termino de darle forma definitiva: ya tengo mis pajaritos listos para volar a su nido cordobés, con la esperanza de que alegren las paredes de una escuelita. 
En enero, seguramente, voy a pasar a visitarlos para que me cuenten cómo les va la vida por allí.

¡A volar!






Carmen